2 jul. 2012

QUIENES SOMOS

Createctura surgió de la iniciativa de Sara e Irene, dos amigas, madres y arquitectas de Cantabria. Poco después de surgir, Sara emprendió un nuevo proyecto de vida y diseño en el sur y desde entonces (solo por el momento y a la espera de una sucursal sureña) la criatura ha quedado en manos de su otra creadora: Irene.


Sobre Irene...

Yo fui una niña hiperactiva, cuando eso de la hiperactividad todavía no se consideraba un problema, ni mucho menos un “trastorno”. Sin saber muy bien el porqué necesitaba siempre estar haciendo cosas, de muy diferente índole. Aprendí siempre de forma apasionada y me formé así en toda clase de áreas.

Nunca he deseado quedarme demasiado tiempo haciendo lo mismo. Supongo que llegado un punto simplemente me aburro y una nueva pasión ocupa la anterior. Sin duda desde ya hace un tiempo mi pasión es el mundo del Aprendizaje y la Educación. En este campo, mi variopinta formación ha adquirido más sentido que nunca. Hasta ahora en este mundo de la “especialización” pensaba a veces que mi trayectoria no tenía mucho sentido, pero como acompañante en el aprendizaje es todo lo contrario: creo que mi mayor valor como educadora es poder apasionarme lo mismo diseñando una casa, que tocando el piano o creando una instalación artística, porque lo que somos es lo que podemos transmitir y creo profundamente que necesitamos mucha gente apasionada trabajando en educación.

Mis títulos por si a alguien le importa llegados este punto, son de profesora de música y arquitecta. La arquitectura es una de esas escasas carreras que combina disciplinas muy diversas y que se mueven de forma natural entre lo técnico y lo artístico. Ésa fue mi motivación para decidir mis estudios y no me equivoqué. Para estudiar arquitectura hace falta saber de dibujo y pintura, pero también de fotografía, de ordenadores, de diseño, de matemáticas y de física. Yo tuve la oportunidad además de hacer parte de la carrera en Francia y allí trabajé unos años apasionantes en el campo de la investigación socio-urbanística en países del sur. Desde que volví a España, mi labor profesional se centró en el desarrollo de proyectos de arquitectura, en un estudio en el que nos fuimos especializando en diseño ecológico. La sostenibilidad es quizás mi pasión más duradera. Mi interés por este campo se remonta también a la niñez y junto con el trabajo en relación a la justicia social ha marcado buena parte de mi desempeño profesional y mi formación.

Mi motivación para bascular hacia el mundo de la educación fue mi hijo. Sus necesidades me hicieron adentrarme en este campo tan relevante y que necesita de tantas personas con capacidad de afrontar la revolución necesaria: personas que se sientan cómodas en la innovación y el cambio, dispuestas a arriesgarse con tal de no seguir repitiendo los viejos errores que tantos años llevan perpetuándose.
En este momento no encuentro ninguna otra labor que me resulte de mayor importancia para el futuro de nuestra sociedad y en ninguna siento que tenga más que aportar a día de hoy. Y por ello… aquí estoy.

Eterna aprendiz. Gracias por estar y compartir el camino.